Existen varias razones, más allá de las puramente comerciales, que llevan a nuestros asociados a fomentar la separación en origen de los residuos de vidrio, su posterior aportación, así como la recogida y el tratamiento de los residuos de vidrio generados y aportados:

  • Se reducen los residuos con destino al vertedero.La no eliminación de estos residuos como RSU supone un importante ahorro para los Ayuntamientos, ralentizando el llenado de los vertederos y alargando la vida útil de los mismos (una cantidad de 3.000 botellas recicladas supone una reducción de 1.000 Kg. de basura).
  • Constituye un importante ahorro de  materias primas, puesto que por cada tonelada de calcín se ahorran 1,2 toneladas de materias primas. Con ello se reduce la erosión de tierra por extracción y se genera el consiguiente beneficio medioambiental.
  • Supone un ahorro energético, ya que la temperatura de fusión del vidrio recuperado o calcín es sensiblemente inferior a la de la materia prima original (en promedio el ahorro en los hornos de fusión es de 130 Kg. de fuel oil por tonelada de vidrio reciclado), evitando además nuevas emisiones contaminantes a la atmósfera responsables del llamado cambio climático (Se reduce la contaminación del aire en aproximadamente un 20%).

Elaborar esquema de la cadena de reciclado acorde con el logo y otros componentes de nuestra imagen corporativa.

Ejemplo:

esquema1

 

  • 3.1.- La recuperación. Sistemas de recogida.

El vidrio es el primer material cuyo residuo se recoge de manera selectiva en los años 80. Fue en Barcelona en el año 1982 y se recogió a iniciativa de los propios fabricantes de envases, con el objeto de reducir gases en su proceso de fabricación introduciendo en sus hornos vidrio reciclado. Con el tiempo, el sistema se va generalizando en todos los municipios españoles, hasta que, con la entrada en vigor la Ley 11/1997 de Envases y Residuos de Envases se crea el Sistema Integrado de Gestión (S.I.G.) de ECOVIDRIO para el reciclado de vidrio con el objetivo de reciclar la máxima cantidad de residuos de envases de vidrio.

En dicho sistema participan los distintos sectores que forman parte de la cadena de reciclado: los fabricantes de envases de vidrio, los envasadores, la administración, el consumidor, y el recuperador. Se basan en la aportación, por parte del consumidor, a través del fabricante o envasador, de una cantidad económica por cada producto adquirido que, posteriormente se destina a su recogida, clasificación y recuperación. Los envases incluidos en estos sistemas quedan diferenciados mediante sellos distintivos en el etiquetado (Punto Verde).

El vidrio recogido es, en su mayor parte, de procedencia doméstica (contenedores). Se trata de residuos de envases de vidrio como botellas, tarros, etc. En menor porcentaje también se recoge residuo de vidrio plano de procedencia industrial (procedente de cristalerías, desguaces de automóviles, derribos de la construcción, etc.)

Durante el proceso de tratamiento se realizan regularmente minuciosos controles de calidad para conseguir la materia prima secundaria (el calcín) exigida para la fabricación del nuevo vidrio.

 

  • 3.2.- El reciclado:

    • El proceso de tratamiento.

El proceso se inicia en el exterior de la planta, con la recogida de los envases de vidrio depositados por la población, en los contenedores situados a tal fin. El vidrio procedente de dichos contenedores es transportado en camiones basculantes con pluma hasta la planta de tratamiento, donde es descargado en una playa de almacenamiento de materia prima.

Mediante una pala cargadora se trasvasa el vidrio recuperado desde la playa de almacenamiento, hasta una tolva de alimentación, a partir de la cual unas cintas transportadoras enlazan automáticamente las diferentes fases del proceso.

La salida de la mencionada tolva es regulada por un vibrador de frecuencia variable, dispuesto en el fondo de la misma. La frecuencia de vibración es controlada por una báscula de pesaje continuo, instalada en la primera cinta transportadora. La combinación de ambos elementos permite ajustar el ritmo de producción de la planta hasta una capacidad máxima de 16 Tm/h.

Todo el material es sometido al campo magnético de un imán permanente, a fin de retirar los materiales de carácter férrico, como son los tapones de botes y botellas. Los objetos metálicos recuperados por este medio serán enviados a una planta de recuperación de chatarras.

A continuación el material pasa por una cinta transportadora plana, donde de forma manual se separa el vidrio verde a procesar, del vidrio blanco, bolsas de plástico, papeles y otros objetos de gran tamaño cuyo componente fundamental no sea vidrio.

Durante el proceso de tratamiento se realizan regularmente minuciosos controles de calidad para conseguir la materia prima secundaria (el calcín) exigida para la fabricación del nuevo envase de vidrio o del producto a elaborar.

Tras la primera purga manual descrita, el material obtenido se vierte sobre una criba mecánica con tres granulometrías: vidrio de menos de 10 mm.de diámetro, objetos comprendidos entre 10 y 60 mm.y objetos de más de 60 mm.de diámetro. Una vez clasificado el vidrio en las tres granulometrías descritas, se inician tres procesos diferentes en función del tamaño.

    • El producto menor de 10 mm. se da por terminado y pasa a la sección de almacenamiento.
    • El producto mayor de 60 mm. es triturado en un molino de martillos y posteriormente cribado, separando los objetos de menor densidad (corchos, cápsulas, tapones,…) del resto. El producto obtenido se reenvía al inicio del proceso repetidas veces hasta conseguir separar el vidrio de las impurezas.
    • El producto de tamaño comprendido entre 10 y 60 mm. es sometido a un proceso de selección óptica según se detalla a continuación.

El vidrio es transportado mediante vibración a través de un canal distribuidor con cuatro salidas, por las que cae en función de su tamaño. A continuación pasa por unos canales de alimentación, donde por medio de vibraciones se orientan los trozos en la posición idónea para ser procesados por las unidades de clasificación óptica.

Las unidades de clasificación óptica distinguen el vidrio roto destinado a ser reutilizado, de los trozos de cerámica, piedras, porcelana y metal no férreo. Cada unidad dispone de unas boquillas de expulsión por aire comprimido, gobernadas por un módulo electrónico capaz de diferenciar la opacidad o transparencia de las partículas que pasan por su campo de acción.

Las partículas de transparencia prefijada se toman como vidrio recuperado y se envían a la sección de almacenamiento. Las partículas rechazadas son sometidas a un segundo escalón de clasificación, dando como resultado material rechazado que se envía al silo correspondiente, o material dudoso que se reenvía al inicio del proceso para su reclasificación.

En los procesos de trituración y transporte por vibración, se desprenden trozos de papel adherido al vidrio (etiquetas) que son aspiradas por medio de un ciclón con exclusa, red de tuberías y toberas de aspiración.

El vidrio recuperado es conducido por medio de una cinta transportadora hasta la zona de almacenamiento, para su posterior carga y transporte en camiones a los hornos de fusión de vidrio.

 

  • Productos

Nuestras empresas se mantienen en continuo proceso de adaptación y adaptación a nuevas legislaciones y cuentan con departamentos de I+D que investigan y desarrollan innovadores usos al que se destina el producto del proceso de tratamiento del residuo de vidrio.

Algunos de estos usos son:

Envases

Vidrio Plano

Artesanía

Microesferas

Revestimiento Vítreo

Cerámica

Aislantes

Mármol Tecnológico

Pavimentos  horizontales y verticales

Filtración

Limpieza De Superficies

Junta de construcción

Estabilización de suelos

Jardinería

Vidrieras ornamentales

 

  • Consejos prácticos. Guía para la correcta aportación.

Existen algunas normas en cuanto a la aportación voluntaria de los ciudadanos de residuos de vidrio a los iglús. No obstante aunque las pautas que a continuación se indican impiden que el producto final esté contaminado y que el proceso de tratamiento sea más lento y costoso, siempre es mejor aportar, aunque sea de modo incorrecto, que no hacerlo.

No se deben depositar en los contenedores:

  • Envases de medicamentos: los tarros y botellas de medicamentos entran en un circuito de reciclaje distinto al del resto de los envases de vidrio.
  • Cualquier elemento de vidrio o cristal (vasos, ventanas, etc.) que no sea un envase: las cristalerías, las vajillas, los jarrones, el vidrio plano, vidrio armado, vidrio laminado, las ventanas, etc., tienen su propio circuito de reciclado.
  • Cerámicas, porcelanas, ladrillos y piedras: son los principales enemigos del reciclado de vidrio. Todos funden a temperaturas distintas a las del vidrio. Por eso, si llegan a los hornos vidrieros, producen botellas y frascos excesivamente frágiles, que hay que desechar.
  • Tapas y tapones: se recomienda que los envases se depositen en los iglúes libres de tapas y tapones.